¿Que se puede hacer?

El tratamiento de la enuresis depende de su causa. Para el manejo de la enuresis es necesario tratamiento con una alarma o con un medicamento llamado desmopresina . Estos son dos primeras opciones  recomendados por el Children’s International Continence Society 1 , junto con los cambios en el estilo de vida , ejercicios de entrenamiento de la vejiga.

La desmopresina reduce el volumen de orina en la vejiga . A menudo se prescribe para tratar la enuresis nocturna. Una alarma es otro método comúnmente utilizado que se desencadena cuando un sensor detecta la humedad. A veces los medicamentos se combinan con una alarma.

La Enuresis no solo trae consecuencias en el niño si no también a sus padres y a toda la familia. Las mismas se van agravando a medida que los niños van creciendo sin solucionar el problema.

Seguramente al leer este material, usted como padre se sentirá identificado con algunas de estas situaciones. En todo momento es primordial para el bien de su niño y usted, no perder la calma y saber que  la enuresis tiene solución. La consulta al médico especialista es fundamental para un adecuado diagnóstico y tratamiento.

Tratamientos

El primer paso hacia el tratamiento adecuado de la enuresis es la consulta con el médico especialista (pediatra, o urólogo pediatra) quien realizará una evaluación clínica completa del estado del niño y apoyará para dar solución al problema que devolverá la tranquilidad a la familia y permitirá a los niños llevar una vida normal.

Acabar con la enuresis requiere un esfuerzo tanto del niño como de sus padres que deberán guiar y motivar a su hijo durante el tratamiento para que su resultado sea exitoso.

5-6 AÑOS, EDAD DE INICIO DEL TRATAMIENTO

La edad de inicio del tratamiento es variable pero es aconsejable a partir de los 5 – 6 años cuando aún la prevalencia de la enuresis sigue siendo alta (15-20%). En general, es el mismo niño quien lo pide de distintas maneras pero suele estar relacionado con el comienzo de la escolaridad y su mayor exposición social (1er grado).

Es fundamental verificar y de ser necesario, modificar los hábitos de conducta del niño. Si bien estas modificaciones no solucionan por sí solas los episodios de enuresis, reducen notablemente la oferta de orina nocturna a la vejiga durante la primera hora de sueño que no será modificada por ninguna medicación.

Es importante saber que existen alternativas terapéuticas que adecuadamente indicadas permiten que los niños amanezcan con la “cama seca”

¿QUÉ HÁBITOS DEL NIÑO DEBEMOS VERIFICAR?

Última ingesta de líquidos: no es conveniente tomar líquidos en la cama justo antes de dormir, se recomienda generar “una hora seca” entre la última ingesta de líquidos en la cena y cuando el niño se va a dormir.

Tiempo que trascurre antes del sueño y el momento de la última micción: asegúrese que el niño realice la última micción del día justo antes de ir a dormir.

Hora de dormir y despertar: evite que el niño duerma más de 10 horas seguidas.

ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTO

Hay opciones válidas de tratamiento cuando la condición persiste en la edad escolar: medicamentos para reducir la producción excesiva de orina durante la noche o medicamentos para aumentar la capacidad vesical y reducir la contractilidad excesiva de la vejiga y alarmas que solas o en combinación con otros fármacos enseñan al niño a reconocer el momento en que se moja e inhibir la micción. En todos los casos, es importante que se complete el tratamiento de acuerdo a las indicaciones del médico para lograr controlar la enuresis.

Farmacológicas

Análogos de la hormona antidiurética:

Esta hormona hace que los riñones conserven agua mediante la concentración de orina y la reducción de su volumen. La falta de ésta se puede administrar de manera farmacológica aunque la dosis debe de ser ajustada por el médico según cada caso y por periodos de revisión generalmente de 3 meses, la retirada tiene que ser paulatina puesto que el niño puede recaer.

Anticolinérgicos:

Disminuyen las contracciones de la vejiga que ocasionan las descargas diurnas y deben ser cuidadosamente vigilados por el médico porque pueden tener importantes efectos secundarios. Pueden ser usados en combinación con otros fármacos o tratamientos.

No farmacológicos

Terapia motivacional:

La motivación es la pieza clave de los tratamientos de enuresis. Los padres deben ser los primeros en motivar al niño y esto se logra a través de escuchar y dejar al niño expresar sus sentimientos, sus dificultades, dudas, hablar con él y explicarle todo sobre el tratamiento y los pasos a seguir.

Alarmas:

Aparato que tiene como objetivo despertar al niño e interrumpir cuando empieza la micción, como consecuencia el niño tiene que despertar e ir rápidamente al baño para terminar ahí. Repitiendo esta

Entrenamiento para la retención:

Es un tratamiento que por si solo es bastante limitado ya que pocas veces soluciona el problema sin embargo, en combinación con otros métodos puede resultar muy beneficioso. Estos ejercicios sirven para aumentar la capacidad funcional de la vejiga y que pueda contener la orina durante ciertos espacios de tiempo antes de orinar.

Con el “Calendario Miccional” el médico puede detectar con facilidad los días problema. Una visión rápida del registro de episodios le permite ver los progresos o la falta de ellos y mostrar claramente al niño y a la familia cuándo y por qué debe hacerse una modificación en el tratamiento (dosis, horarios, dieta, etc.).

El “calendario miccional” es esencial para realizar cambios y encontrar la dosis óptima y adecuada a cada caso.

En cualquier caso sea cual sea el tratamiento y los resultados, lo más importante es seguir las indicaciones del médico y mostrar al niño todo el cariño y comprensión que merece

Referencias

1. Vande Walle J et al. Practical concensus guidelines for the management of enuresis. Eur J Pediatr 2012;171:971-983